REVISTA PUERTOS Y NAVIERAS - 21/02/2017
La estiba desde Franco y la División Azul a nuestros días.
Por Los Fareros.
La historia de la estiba en España es muy curiosa. En los antecedentes inmediatos tras la guerra se encuentran protagonistas inesperados desde Franco a la División Azul. Adrián Ángel Viudes que fue presidente de la Autoridad Portuaria de Cartagena, ha escrito un interesante artículo que nos ha dejado extractar sobre la historia de la estiba.
"Repasemos la historia: acaba la Segunda Guerra Mundial, los pequeños empresarios que por entonces se dedicaban a la actividad de carga y descarga de los barcos se encontraban con serias dificultades para conseguir mano de obra. El reducido tamaño de sus empresas y la irregularidad de su actividad –igual tenían que descargar un barco en un determinado día que se pasaban dos semanas sin buque al que arrimarse– les llevaba a no arriesgarse a contratar trabajadores fijos de plantilla. Hubo veces en que el gobernador civil tuvo que recurrir a la Benemérita para obligar a vagos y maleantes a descargar la mercancía de un buque porque, si no, peligraba el abastecimiento de la población.
En aquella época, divisionarios de la famosa División Azul regresaban de Rusia extenuados y con ansias de recibir compensaciones por su servicio a la Patria. Girón de Velasco, ministro de Trabajo, ve la posibilidad de contentar a los héroes y resolver el problema de los empresarios de la estiba y decide crear la Organización de Trabajadores Portuarios (OTP).
La hace depender de las Juntas de Obras de los puertos; la dota de personal –los exdivisionarios–; le da estatuto y finalidad: actuar como una empresa de trabajo temporal, de manera que los empresarios, cuando tienen barco que descargar, solicitan a la OTP mano de obra y corren con los gastos mientras dura la faena, y así se garantizan el poder atender sus necesidades puntuales sin asumir costes fijos laborales.
Todo marcha sobre ruedas, y cada convenio colectivo es una balsa de aceite. ¿Por qué? Porque los trabajadores saben lo que tienen que defender: sus salarios, sus pluses, sus condiciones laborales y la seguridad de que, ante cualquier ampliación de plantilla o sustitución por jubilación, son ellos los que decidirán quién pasa a formar parte del censo estibador.
¿Y los empresarios? ¿Qué tienen que defender? ¿Los costes del procedimiento? No. En esta actividad actúan como simples comisionistas, de manera que si el coste de la manipulación de la mercancía sube, ellos subirán la cuenta de escala, que al final pagan los cargadores de la mercancía, y estos no tienen representación alguna en la discusión de esos convenios.
Desorbitadas peticiones sindicales
¿Y quién debería defender al cargador, al que exporta o importa? Las Juntas de Obras, de las que dependían las sociedades OTP.
Pero, a juzgar por el aumento desorbitado de los salarios, del número de estibadores, de las prebendas, mamandurrias, pluses y demás canonjías, se deduce que nadie ha luchado por embridar las desorbitadas peticiones sindicales.
Los años fueron pasando y aquellas pequeñas empresas portuarias se convirtieron en grandes compañías. Las costosas grúas, las carretillas, los mecanismos elevadores y demás maquinaria, imprescindibles para la carga y descarga, dejaron de ser propiedad de las autoridades portuarias y quedaron en manos de la empresa privada. Las OTP pasaron a denominarse sociedades de estiba; en cada puerto existía una, bajo el control del Estado, y los empresarios que quisieran actuar ahí debían entrar a forma parte de esa sociedad con carácter obligatorio; y no podían contratar más personal que el perteneciente a la sociedad de estiba del lugar. Los trabajadores fueron conscientes del poder que la Ley de Puertos les deparaba y constituyeron el sindicato, la Coordinadora, abrumadoramente mayoritario en el sector.
Con posterioridad, y por decisión del Gobierno del PP, las sociedades de estiba se convierten en asociaciones de empresas portuarias, con las mismas finalidades y objetivos, pero con la novedad de que el Estado abandona el control de las mismas. Si antes el cargador estaba indefenso, ahora queda absolutamente al margen de la evolución de los costes de escala que tiene que pagar.
Bruselas acepta la denuncia que recibe sobre la ilegalidad de este monopolio y, mientras elabora el correspondiente dictamen motivado, advierte al Reino de España de la posibilidad de incumplimiento de la normativa comunitaria. Se está elaborando la nueva Ley de Puertos, año 2011, y se desaprovecha la ocasión para liberalizar la estiba.
La irresponsabilidad de PP y PSOE
Bruselas manda un dictamen motivado que, a pesar de ser reconocido por Puertos del Estado como muy documentado, es ignorado por el equipo del Ministerio de Fomento en tiempos de doña Ana Pastor. Esta falta de atención da lugar a una denuncia de la Comisión al Tribunal Europeo y una condena sin paliativos al Reino de España: "Hay que cambiar la ley liberalizando la estiba, y de no hacerlo en plazo cada día habrá que pagar más de ciento treinta y tres mil euros de multa".
Ni el ministro Blanco con su equipo ni la ministra Pastor con el suyo quisieron coger el toro por los cuernos y, como siempre, se plegaron a las exigencias de la Coordinadora, que amenazaba, como ahora, con parar los puertos.
OPINE O APORTE DE INMEDIATO EN NUESTRO NUMERO DE WHASTAPP 699 84 01 52.
SI TIENE INFORMACION CONFIDENCIAL SOBRE ESTE ASUNTO ENVIENOSLA AL CORREO ANONIMO investigacion@logisticaytransporte.es
SI LO QUE QUIERE ES APORTAR UNA OPINION O COMENTARIO SOBRE ESTA NOTICIA DE FORMA ANONIMA HAGALO EN EL FORMULARIO.
PERO SI DESEA QUE SE LE CONTESTE DIGALO EN EL TEXTO Y PONGA SUS DATOS DE EMAIL Y TELEFONO SI NO ES IMPOSIBLE CONTACTAR CON USTED. RECUERDE SI NO PONE SU EMAIL O DATOS COMO NOMBRE Y TELEFONO SU RESPUESTA ES ANONIMA. SI DESEA EL ANONIMATO NO SE IDENTIFIQUE. SI DESEA RESPUESTA ENTONCES PONGA SUS DATOS.
NO PONGA COMILLAS, NI CARACTERES EXTRAÑOS EN SU OPINION. NO LOS COGE EL GESTOR E INTERRUMPE LA OPINION, Y NO LLEGA ENTERA.